Japoneses en Caux recuerdan el progreso durante la posguerra

Japoneses asisten a la conferencia "Todo el mundo cuenta", en CauxJaponeses asisten a la conferencia "Todo el mundo cuenta", en Caux Este mes, hace sesenta años, una delegación de 60 japoneses llegó a Caux, el centro de IdeC en Suiza, a sólo cinco años después de la devastación de la II Guerra Mundial.

Este verano, 44 japoneses están participando en las conferencias de Caux, incluyendo los siete que asistirán a la conferencia sobre "Confianza e integridad en la economía global", que se llevará a cabo más adelante este mes. Vienen en circunstancias muy diferentes a las de sus compatriotas en 1950.

En aquel momento, el Japón todavía estaba ocupado por las Fuerzas Aliadas, ante las cuales se habían rendido. Con una débil economía de la posguerra y estrictos controles sobre las divisas, tuvieron muchos problemas para encontrar los 200 dólares que cada uno necesitaba para el viaje. Y necesitaban el visto bueno nada menos que del general MacArthur. Entre los seleccionados de entre los muchos aspirantes había importantes figuras de la política, los negocios y las finanzas, sindicatos, gobernadores de prefecturas y los alcaldes de Hiroshima y Nagasaki.

En Caux ellos vieron cómo los antiguos enemigos en Europa estaban trabajando para reconstruir su continente devastado por la guerra. "Los representantes japoneses quienes escucharon a estos testigos tenían muchas dudas y conflictos", escribió uno de los del grupo, Yasuhiro Nakasone. Nakasoke, un político joven y ambicioso, dijo audazmente a los que estaban en Caux que un día él sería Primer Ministro. Y, 35 años después, lo fue. En mayo de este año, cuando Rajmohan Gandhi, Presidente de IdeC Internacional estuvo en Japón, el ex Primer Ministro Nakasone, de 92 años de edad, le dijo: "Mi visita a Caux en 1950 tuvo un impacto muy profundo en mi vida. Después de haber vivido las experiencias de guerra, nunca olvidaré el haber estado rodeado de gente de todo el mundo, confirmando con su experiencia que la forma de vida propuesta por el "Rearmamento Moral" en realidad existe en la práctica".

Al describir esta histórica visita a Caux este año, Keisuke Nakayama dijo que "ganaron una nueva conciencia. Por primera vez fueron expuestos a la idea de vivir bajo los principios de honestidad, pureza, generosidad y amor, tanto en la vida personal y familiar y, al mismo tiempo, en la vida pública. Fue un mensaje revolucionario, especialmente en un momento en ideas de izquierda están provocando conflictos y división en Japón. Un nuevo concepto – buscar no quién tiene la razón, sino lo que es correcto - los capturó". El alcalde de Hiroshima, por ejemplo, ahora en Caux tomó la visión de que con el fin de que la tragedia de la bomba atómica, nunca se repita, Hiroshima debe convertirse en una ciudad para la construcción de la paz para toda la humanidad.

A pesar de los cambios que durante más de 60 años han transformado a Japón en la segunda mayor economía del mundo, las conferencias de Caux todavía despiertan ese mismo interés y desafío para los japoneses. El profesor Atsushi Funakawa, un prolífico escritor y pensador, llegó a Caux con un grupo de profesionales empresariales japoneses. El impacto de la globalización y la revolución digital está haciendo que Japón rompa con "el viejo paradigma" de una nación homogénea preocupada principalmente a sí misma y haciendo transacciones comerciales con el mundo, dijo Funakawa. "Yo soy crítico de Japón, porque amo a mi país". Su convicción es traer japoneses a Caux porque "tenemos que desarrollar más los líderes mundiales". La esencia de lo que ha encontrado en Caux la resumió en un refrán japonés, "Estoy aquí para lavar mi corazón", a lo que Funakawa agregó, "y para lavar nuestras mentes y finalmente nuestras almas también".

Además del grupo de empresarios, 22 de japoneses llegaron para la conferencia intergeneracional titulada: "Todo el mundo cuenta". Para demostrar este punto, el grupo de Japón incluyó a empresarios, trabajadores comunitarios y amas de casa. Regresaron a casa con "la emoción movimiento", como un alto ejecutivo del Banco Mundial lo expresó. Nakayama resumió: "Estamos haciendo esfuerzos para construir redes de personas con un fuerte carácter moral y espiritual, que sean sensibles a las necesidades del mundo". Inspirado por esta visión, una persona que administra un proyecto agrícola en Afganistán, decidió regresar allá "para construir relaciones de respeto mutuo y de responsabilidad".

Como dijo el ex Primer Ministro Nakasone a Rajmohan Gandhi: "Estas ideas tendrán un impacto incluso mayor en los próximos años. Esto significa para nosotros reconocer los errores del pasado, y transmitir esto a las generaciones venideras. A medida que pasa el tiempo, algunas personas olvidan. Debemos admitir nuestros errores, de lo contrario los vamos a repetir."

Vea también Ejemplos de la historia de IdeC - 1950s Japón (en inglés)

Para leer el reporte de la conferencia "Todo el mundo cuenta", haga clic aquí. (en inglés)

Para leer sobre la visita de Rajmohan Gandhi, Presidente de IdeC Internacional, en el primer semestre del año haga clic aquí.